Para familias

La pandemia se ha extendido por los cinco continentes en solo unos meses tras los primeros casos de COVID-19 aparecidos en China en diciembre de 2019. La respuesta ha sido desigual en las diferentes comunidades autónomas espa nolas. Los recursos, los equipamientos han tardado en llegar y el coronavirus ha afectado a miles de personas. Definida por la OMS como una pandemia mundial, la COVID-19 afecta a todas las personas, pero no a todas por igual. Existen grandes brechas tanto en los riesgos en la salud como en el acceso al tratamiento asociadas a la edad. Las personas mayores son un grupo especialmente vulnerable ante la enfermedad producida por el SARS-CoV-2 que presenta un peor pronóstico, por su comorbilidad, los síndromes geriátricos y la fragilidad asociada al envejecimiento1, habiendo sido definida la pandemia como una emergencia geriátrica2.

Año: 2020

La pandemia de COVID-19 ha tenido efectos devastadores sobre las personas mayores que viven en residencias. En España aproximadamente el 3% de los casos y el 40% de los fallecimientos han sido en este grupo de población, en el que además han aumentado los síndromes geriátricos y los problemas psicosociales, y se han vulnerado derechos fundamentales, como consecuencia de las medidas para el control de la crisis. En este artículo se describen factores estructurales de las residencias y de su relación con los servicios sanitarios públicos que han tenido un papel importante en el impacto de la pandemia en estos entornos. Se presentan modelos alternativos a las residencias tradicionales y a la manera habitual de relación con el sistema público de salud, que unen a otras ventajas la de haber mostrado capacidades excelentes para proteger de la COVID-19 a las personas mayores que viven en estos centros. Entre estos modelos destacan diferentes tipos de viviendas de grupo, modalidades de coordinación sociosanitaria basadas en la gestión de casos y en la dotación de profesionales sanitarios desde el sistema de salud. Se proponen estas experiencias de éxito como elementos a considerar en el cambio de modelo sociosanitario (integrado y centrado en las personas) que ha comenzado a desarrollarse en algunas comunidades autónomas.

Año: 2021

Las rutas son un conjunto de consideraciones, acciones y elementos, refrendados por el conocimiento existente y validados por la experiencia aplicada, sobre contenidos clave de este enfoque para hacerlo efectivo en los centros y servicios.
Pretenden facilitar de una forma flexible itinerarios de progreso. Su finalidad es orientar a los centros, servicios y equipos en el camino hacia una atención centrada en las personas, respetando una estrategia propia y apoyando que las diversas trayectorias tengan la necesaria globalidad y la clara orientación que debe caracterizar el avance en este enfoque de atención.
¿Por qué una ruta de Buen Trato?
El Buen Trato es una cuestión nuclear para una atención centrada en las personas, algo que se tiene claro cuando se entiende que cuidar significa acompañar vidas que merezcan la pena ser vividas, siendo, el cuidado, mucho más que un conjunto de tareas procedimentales.
Esta ruta basa sus recomendaciones en las consideraciones básicas para hablar de Buen Trato en los cuidados de larga duración:
• El buen trato parte del reconocimiento de la dignidad de toda persona.
• Cuidar es acompañar vidas. El cuidado es una oportunidad para facilitar una buena vida, una vida con sentido.
• El buen trato implica atención integral y siempre personalizada.
• El buen trato conlleva proteger a la persona equilibrando objetivos de seguridad con bienestar.
• El buen trato solo se consigue cuidando las relaciones entre las
• personas que participan en el cuidado
Es necesario concretar en qué consiste en Buen Trato y cómo se desarrolla el buen trato cuando cuidamos a personas en la atención cotidiana, y, por otro lado, es necesario tener muy presente que el cuidado se sustenta en marcos relacionales donde profesionales y familias somos quienes generamos los entornos que facilitan el respeto a la dignidad y la promoción de la autonomía.
“El buen trato solo es posible en los entornos donde las personas, todas, se tratan bien”

Año: 2022

El año 2020 fue sin duda un año marcado por la pandemia del COVID-19, también en el ámbito de los servicios sociales. La crisis sanitaria tuvo por una parte consecuencias en la actividad de los servicios, cuya actividad se vio reducida durante varios meses y posteriormente tuvo que ser reorganizada, adaptándose a protocolos y medidas de prevención que poco tenían que ver con el carácter fundamentalmente relacional que constituye la esencia del trabajo social. Por otra parte, la pandemia ha tenido –y está teniendo– consecuencias económicas y sociales negativas que están afectando a la sociedad en general y a la población usuaria de los servicios sociales en particular.
Este decimoctavo Boletín del Observatorio de Servicios Sociales de Álava, en la medida en la que se centra en los datos del Sistema referidos al año 2020, y analiza algunas estadísticas recientemente publicadas en relación con las necesidades sociales de la población alavesa, permite vislumbrar algunos de los efectos que ha tenido esta última crisis, que viene a sumarse a las consecuencias más perdurables de la anterior crisis financiera de 2008. En efecto, tanto los datos sobre el empleo que se analizan en el primer artículo de la sección A fondo, como los datos de la última Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales (EPDS), objeto del tercer artículo de la misma sección, indican que la proporción de la población en situación de vulnerabilidad ha aumentado en los últimos años y, por lo tanto, también debería verse aumentada la demanda de servicios sociales en el futuro.

Año: 2021

Todas las personas mayores en la región tienen derecho a una vida sana y digna, pero la realidad es que la infraestructura de las ciudades y los espacios públicos no siempre están diseñados pensando en ellos. La vida de las personas mayores es una constante lucha y terminan marginadas y aisladas sin poder tener una existencia con participación social. Por eso nuestro objetivo es generar una transformación: queremos convertir las comunidades donde viven en lugares en los que todas las personas de todas las edades puedan vivir en plenitud sin importar su género, origen étnico, su orientación sexual, sus capacidades físicas o su estatus socioeconómico.
En este documento encontrarás:
Una guía paso a paso para hacer de tu ciudad un mejor lugar para envejecer.
28 ideas brillantes, fáciles de implementar y de bajo costo.
Herramientas de sensibilización e iniciativas relacionadas con los derechos de las personas mayores.

Año: 2022

La pandemia provocada por la COVID-19 ha causado un cambio radical en la vida de las personas. El distanciamiento social o la reducción de la actividad física entre otras consecuencias, han afectado especialmente a las personas mayores, un grupo particularmente vulnerable, y entre ellos, a. las que viven en residencias. Estos cambios, junto a la conciencia de esta vulnerabilidad se relacionan con ansiedad, depresión y síntomas psiquiátricos, en muchos casos. Por tanto, esta investigación se propone analizar los efectos de la COVID-19 en variables cognitivas, funcionales y emocionales en un grupo de personas mayores que viven en residencias. Para dar respuesta a este objetivo, se contó con una muestra de un total de 90 personas mayores institucionalizadas con una media de edad de 85,6 (DT= 7,23), siendo mujeres (78,9%). Los instrumentos utilizados fueron: para el estado cognitivo, Mini-Examen Cognoscitivo de Lobo, MEC; para el estado funcional, Índice de Barthel y Test de evaluación de la marcha y el equilibrio de Tinetti. La parte emocional se valoró con la escala Goldberg de ansiedad y depresión. Todos las personas respondieron a los cuestionarios en dos tiempos: 6 meses antes de que se decretara el estado de alarma en España debido a la situación COVID (11.3.2020) y tras la finalización del mismo (21.6.2020). Se realizó una prueba t para muestras emparejadas que mostró diferencias significativas en el MEC (t(89) = 11,40; p < 0,000); el índice de Barthel (t(89) = 2,90; p < 0,005); el test de Tinetti (t(89) = 5,22; p < 0,000); y en la escala de Goldberg tanto en la subescala de ansiedad (t(89) = -8,54; p <0,000) como en la de depresión (t(89) = -4,39; p < 0,000). Estos resultados nos indican que el aislamiento, la ausencia de relaciones y la ausencia de actividades (terapéutica y sociales) ha generado un empeoramiento de las capacidades cognitivas, funcionales y emocionales de las personas mayores evaluadas. Concretamente, se han encontrado mayores niveles de deterioro cognitivo, mayor dependencia funcional, ha empeorado el equilibrio y la estabilidad en la marcha, un aumento de síntomas depresivos, de ansiedad y otros síntomas psiquiátricos. La mayor fragilidad y la dependencia de otras personas para la realización de las actividades de la vida diaria hace que las personas mayores que viven en residencias sean aún más vulnerables a los efectos adversos de la COVID-19.

Año: 2021

OBJETIVO DE LA GUÍA Informar y sensibilizar sobre el abuso y el maltrato a las personas mayores para poder prevenirlo, detectarlo y actuar en consecuencia.   Enfrentar una situación de […]

Año: 2022

La Guía que presentamos se enmarca dentro de la línea de investigación-acción sobre el enfoque de derechos en la que Fundación Pilares lleva trabajando los últimos años. Con ella damos continuidad a las diversas publicaciones ya elaboradas y disponibles en nuestra web en formato guía práctica: una para promover el ejercicio efectivo de los derechos de las personas en los cuidados familiares en el domicilio; la otra, para favorecerlos en residencias y centros de día mediante la actuación profesional.

Para culminar este proceso faltaba, y eso era lo más importante, contar con una guía dirigida a las propias personas mayores en situación de fragilidad, soledad o dependencia: para compartir con ellas la reflexión sobre aquellas situaciones en las que se produce una vulneración de sus derechos y ofrecer argumentos y estrategias para defenderlos.

Esta Guía 9 parte, desde su título, de la defensa de “nuestros” derechos y deberes. Su objetivo es motivar a las personas mayores a que los conozcan primero, identifiquen las formas en las que se produce su vulneración y cuenten con estrategias para exigir que puedan ser ejercidos en el día a día, tanto si viven en su propio domicilio como si están en una residencia.
Puede ser de utilidad también para los equipos profesionales que trabajan en el ámbito de los cuidados, para las familias cuidadoras y para las asociaciones de personas mayores. En estos entornos, este texto puede venir a enriquecer su trabajo, apoyando, mediante procesos formativos y reflexivos, que todas las personas mayores aprendan a defender mejor sus derechos y a reivindicar y ser conscientes también de sus deberes.

Desde la Fundación Pilares expresamos nuestro agradecimiento por el trabajo que han realizado a lo largo de 2021 las autoras de esta Guía, Loles Díaz Aledo y Mar Maiques Díaz. Con su buen hacer, conocimiento y experiencia han recorrido el proceso consultivo previo a la elaboración de sus contenidos, los han chequeado en grupos de personas mayores y, finalmente, han obtenido el que creemos es un buen resultado que cumple con creces los objetivos pretendidos. Nuestro agradecimiento también a todas las personas y entidades que, de manera totalmente desinteresada han hecho posible este trabajo.

La Guía comienza por una introducción que trata de responder a preguntas como ¿por qué y para qué una guía cómo esta? Y pasa a continuación a desarrollar por qué defendemos que los derechos y deberes son la base de la ciudadanía. La parte más amplia de este texto va desgranando aquellos derechos más importantes que afectan a la vida cotidiana de las personas en situación de vulnerabilidad (autonomía, reconocimiento de la dignidad, derecho a la información comprensible, a la intimidad, al honor a la propia imagen, a la participación, a la sexualidad, a recibir cuidados de calidad, a tener apoyos para seguir controlando su proyecto de vida, a la protección jurídica, a los cuidados paliativos).

Año: 2021

El aumento de la esperanza de vida nos obliga a plantearnos cuáles son las necesidades y deseos de las personas mayores y sus familias y de qué forma podemos satisfacerlos.
Fundación Pilares en coedición con los Libros de la Catarata presentan esta nueva publicación en la que se analiza el modelo de residencias que queremos para las personas mayores.

Año: 2021

“Apoyos 2030” propone una guía para el proceso de transformación del modelo de cuidados de larga duración, entendido por la Organización Mundial de la Salud como el sistema de actividades […]

Año: 2021

La coproducción se define como el conjunto de mecanismos de autoorganización de la ciudadanía, en este caso para proveerse de vivienda, ya sea con o sin la implicación de la […]

Año: 2021

Resumen En esta publicación se analiza, desde el enfoque de género, el fenómeno del envejecimiento de la población y su feminización. Se ofrecen datos actualizados sobre los aspectos más destacados […]

Año: 2021

Las personas necesitamos cuidados en mayor o menor medida a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, pareciera que no hiciera falta “aprender a cuidar”. Cuidar requiere escuchar los deseos de la persona cuidada. Pero a la vez hace necesario saber expresar y demandar asertivamente (es decir, con claridad y sin afectar a los derechos de los demás) lo que se quiere y puede hacer por parte de la persona cuidadora.

Año: 2020

En esta publicación se contienen 22 relatos escritos por una variedad de autores (personas mayores, profesionales, familias…) en los que se relatan las vivencias que han experimentado como protagonistas durante la primera gran ola de la pandemia COVID19.

Año: 2020

En esta guía ofrecemos orientación para que los cuidadores también aprendan a cuidarse.

Año:
Para familias
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