Fundación PILARES

para la autonomía personal

Apoyamos la dignidad a lo largo de la vida
mediante la innovación, el conocimiento
y la cooperación.

 
Jueves, 19 de septiembre de 2019 - 18:35
Portada publicación: Viviendas para personas mayores en Europa. Nuevas tendencias para el Siglo XXI

Viviendas para personas mayores en Europa. Nuevas tendencias para el Siglo XXI


Fundación Pilares publica junto con Fundación Caser el libro "Viviendas para personas mayores en Europa. Nuevas tendencias para el Siglo XXI. Esta publicación corresponde al Nº 3 de la Colección de Papeles de la Fundación

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Desde la siguiente página podrás descargar gratuitamente la publicación en PDF, y un aviso de agradecimiento de colaboración con la Fundación Pilares

Autores

Pilar Rodríguez Rodríguez (editora)

Autores y autoras:

  • Domínguez Velasco, Marina
  • García-Milà Lloveras, Xavier
  • García Muñoz, Carlos
  • Lamagrande Picos, Teresa
  • Lindström Karlson, Astrid
  • de Martí Vallés, Josep
  • Martín Rodríguez, Paz
  • Martínez Ortega, Jorge
  • Martínez-Quesada, Maria del Carmen
  • Montero Lange, Miguel
  • Ochoa Mendoza, Estíbaliz
  • Porteus, Jeremy

ISBN: 978-84-09-06952-1 | Depósito Legal: M-38080-2018

Resumen

[por Pilar Rodríguez Rodríguez, Presidenta de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal, editora del libro]

El bienestar que experimento ante el fuego cuando el mal tiempo cunde es todo animal. La rata en su agujero, el conejo en su madriguera, la vaca en el establo deben sentirse tan felices como yo, en mi casa (Maurice de Vlaminck)

Las sociedades modernas están experimentando una enorme transformación desde múltiples perspectivas. Uno de los indicadores que más está contribuyendo a este cambio es el incremento constante de la esperanza de vida y, como corolario de la misma, de la longevidad humana. Según las últimas proyecciones demográficas del INE para España, dentro de tan solo quince años la población mayor de 65 años pasará de representar un 19% a más del 25% del total. Y durante ese corto periodo de tiempo el número de personas mayores de 80 años se incrementará en un millón de personas.

Sorprende que, ante un cambio como el mencionado, que no tiene precedentes en la historia de la humanidad, en algunos países, entre los que podemos incluir a España, no se esté respondiendo en materia de oferta de viviendas a este grupo de población de manera adecuada, cuando tanto la planificación urbanística como la arquitectura tienen un alto potencial de ser generadoras de soluciones adaptadas a los cambios sociales. Sin duda, la escisión que desde siempre ha existido en nuestro país entre las políticas de vivienda y las de servicios sociales y de sanidad están entre las causas de esta debilidad en la oferta pública de viviendas para personas mayores incluidas aquellas que tienen situaciones de dependencia. Que estas casas se diseñen integradas en entornos comunitarios (y no en el extrarradio de las ciudades) y que los apoyos y cuidados se presten con el enfoque de atención centrada en la persona es la tendencia clara que se aprecia en los países más avanzados.

Conocemos por la investigación desarrollada que las personas mayores de hoy, y aún más las que están llegando a la edad de jubilación, presentan un perfil muy diferente al de generaciones anteriores: mucho más alto nivel de estudios, pensiones más elevadas, modelos de ocio más sofisticados, mayor conciencia de sus derechos y, por tanto, con un grado de asertividad y exigencia superiores. Este cambio de perfil agudiza la negativa percepción que las personas mayores tienen en cuanto a los modelos de alojamientos actualmente existentes para cuando se precisan apoyos y cuidados (las residencias). Y reclaman cada vez con más fuerza contar con viviendas modelo hogar en el que puedan mantener el máximo control de sus vidas, aunque lleguen a desarrollar situaciones de dependencia.

Estas son las razones principales por las que en nuestra Fundación nos planteamos continuar colaborando al mejor conocimiento de las alternativas que se están desarrollando desde hace años en diferentes países de Europa para personas mayores en materia de vivienda.

El resultado de esa preocupación es el libro que aquí se presenta y que comienza en su primer capítulo planteando la longevidad como un gran reto para la arquitectura, pero también para promotores, planificadores y gestores de vivienda y de las políticas de servicios sociales y sanitarios. Incorporar la visión y la voz de la arquitectura, reclamando una política urbanística y de vivienda ajustada a las necesidades y deseos de las personas mayores creemos que constituye un buen pórtico de entrada a esta publicación. Urbanizar, habitar y disfrutar la vejez; tales son los sugerentes apartados en los que se va presentando un conjunto de propuestas para innovar en este campo.

Le siguen una serie de capítulos (del 2 al 5) en los que pueden encontrarse ejemplos de países que, aunque con sistemas de bienestar diferenciados, resultan coincidentes en ofrecer una diversidad de alternativas de vivienda para que las personas mayores puedan tomar decisiones y elegir dónde vivir con garantía de que recibirán la atención y apoyos que puedan precisar y conservando siempre el máximo control sobre sus vidas. De la mano de reconocidos expertos de cada país se van presentado la evolución y las últimas tendencias en Suecia, Alemania, Inglaterra, Países Bajos y Estados Unidos. Podrá observarse a lo largo de su lectura que el denominador común de estos alojamientos es que en todos ellos hay un alejamiento y rechazo razonado del modelo institución, predominando los conceptos de “vivienda” y “hogar” que se mantienen y se cuidan hasta el final de la vida, con independencia del estado de salud y de la capacidad funcional de las personas que las habitan.

En el capítulo sexto se describe una experiencia española que se está revelando en sus resultados de evaluación como muy adecuada para su enmarque en hábitats rurales con población dispersa. Se trata de las viviendas comunitarias de Castilla-La Mancha, que se ofrecen como alternativa viable para combatir la soledad de muchas personas mayores que quedan aisladas en sus pueblos, favorecer el apoyo mutuo y desarrollar la solidaridad vecinal. Además de cumplir estos loables objetivos, esta modalidad de vivienda también presenta una nada desdeñable potencialidad de creación de empleo al ofrecer puestos de trabajo a la población joven en unos territorios muy marcados por la despoblación.

Pero, además de planificar un nuevo modelo de viviendas para personas mayores, se considera muy relevante plantear la necesidad de desarrollar una política de adaptación del parque de viviendas existente. Más de un 95% de la población mayor española vive en su propia casa, y la mayoría son propietarias de la misma. Pero alrededor de un 40 por ciento de estas viviendas tienen problemas de accesibilidad importantes al carecer de ascensor, salvaescaleras o rampas, de manera que, en algunos casos, el hogar puede llegar a convertirse en una cárcel. ¿Y qué decir de las barreras del interior de la casa, que obstaculizan a muchas personas llevar a cabo las actividades de la vida diaria cuando se tienen limitaciones funcionales? En el capítulo 7 del libro se describe, recogiendo recomendaciones y resultados empíricos de evaluación, cómo llevar a cabo programas coherentes y estructurados de adaptación funcional personalizada de viviendas.

Desde el capítulo octavo se advierte de la necesidad de desarrollar proyectos constructivos o de adaptación de viviendas que tengan en cuenta las limitaciones de las personas con deterioro cognitivo, fundamentalmente el derivado de la Enfermedad de Alzhéimer. Para desarrollar este apartado se ha considerado de interés incluir la mirada experta que desde la arquitectura se proyecta para, desde el conocimiento preciso de las consecuencias de esta enfermedad, generar espacios que minimicen las dificultades de estas personas para desenvolverse en su entorno y conseguir ambientes que resulten estimulantes, orientadores y significativos en campos como el emocional, sensorial o cognitivo.

Y no podía faltar en una publicación que trata de orientar sobre diferentes facetas que tienen que ver con la vivienda de las personas mayores y su bienestar, el tema de las Tecnologías de la información y la comunicación (TIC), que tienen ya en la actualidad, pero lo tendrán mucho más en el futuro, un relevante papel. En el capítulo 9 se describe parte de la amplia oferta ya disponible que puede resultar de utilidad para personas mayores (interfaces accesibles, asistentes de voz, mensajería instantánea), así como diversas aplicaciones para mejorar la memoria, para hacer ejercicio físico o para disfrutar del ocio. También las TIC avanzan y se perfeccionan en todo lo relacionado con la domótica y la teleasistencia avanzada (detectores de presencia, de humo, gas, apertura de puertas, videoatención, control de constantes vitales...). Y se da cuenta también en esta parte de un futuro nada lejano en el que la robótica tendrá cada vez más presencia, entre otras cosas, para mejorar el cuidado de las personas que tienen una situación de dependencia. España forma parte de potentes equipos con diferentes países europeos que están desarrollando proyectos que abren escenarios muy prometedores para mejorar la vida de las personas mayores mediante las TIC.

El libro se cierta con un capítulo (el décimo) dedicado a la vecindad en el marco de la propiedad, en el que se apela a trascender el significado de las comunidades de propietarios y recuperar el concepto, hoy invisibilizado, de vecindad, entendida esta como un bien común que se configura como un subsistema situado a medio camino entre la familia y el barrio. En este capítulo final se da cuenta de la aparición de algunas iniciativas comunitarias que tratan de recuperar lo más noble de la noción de vecindad y, desde ellas, se presenta un modelo que emana de la proximidad y la cercanía de personas que viven juntas, mediante el que rescatar valores como la comunicación, la valoración de lo común, la práctica de la solidaridad, de la reciprocidad y de los cuidados de las personas y del entorno.

Se espera, en fin, contribuir con este libro a recordar la enorme relevancia que la vivienda tiene para todos y, lógicamente, también para las personas mayores. Si, parafraseando a Bachelard, nuestra casa es nuestro rincón del mundo, nuestro nido, nuestro cosmos, nuestro refugio, y, por tanto, el lugar de la integración de nuestros pensamientos, recuerdos y sueños, esa percepción de “casa” igual a seguridad, reposo, intimidad, adquiere en la última etapa de la vida resonancias aún más fuertes y vívidas que en otros momentos vitales más ligadas a la actividad externa.

Apoyar que sea posible que los alojamientos para personas mayores, incluidas las residencias hoy existentes, evolucionen hacia el concepto “casa”, con toda la riqueza de significados que el término evoca, y se facilite así que la vida siga teniendo un sentido pleno hasta el final, es el objetivo de este libro.

Acerca de la Fundación Caser Consciente de las perspectivas de envejecimiento y del positivo impacto que tienen la prevención y el fomento de hábitos de vida saludable en favor de la autonomía personal, la Fundación Caser desarrolla acciones de promoción de la salud y el bienestar social de la población desde 2009. www.fundacioncaser.org

Acerca de la Fundación Pilares Entidad sin ánimo de lucro de ámbito estatal, cuya misión es contribuir a la mejora de la sociedad apoyando el mantenimiento de la dignidad a lo largo de la vida, mediante la innovación, el conocimiento y la cooperación, teniendo como base el modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona (AICP) www.fundacionpilares.org

 

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