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Encontrados 571 resultados.
El presente estudio forma parte del Estudio sobre los procesos de desinstitucionalización y transición hacia modelos de apoyo personalizados y comunitarios (en lo que sigue EDI), financiado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 dentro del Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia. Su finalidad es presentar un diagnóstico fiel de la realidad y la situación de la que partimos y ofrecer un asesoramiento eficaz sobre el modo más adecuado de abordar con garantías el cambio de paradigma en el modelo de cuidados y apoyos en el ámbito de las personas con discapacidad, las personas mayores, las personas en situación de sinhogarismo y en la infancia y juventud en situación de exclusión social. El objetivo concreto de este informe es proyectar el análisis desarrollado en el estudio EDI en el ámbito específico de la atención, cuidados y apoyos que demandan las personas mayores. El estudio se divide fundamentalmente en cuatro partes: Una primera parte introductoria donde se presenta el marco conceptual y referencial que orienta el estudio, es decir, las bases teóricas a través de las cuales se analiza la realidad y problemática sobre las necesidades de apoyos y cuidados de las personas mayores en nuestras sociedades. Este marco conceptual y referencial será también el que nos posibilite detectar alternativas y construir procesos de desinstitucionalización coherentes con las necesidades previamente detectadas. Una segunda parte en la que se presentan y analizan recomendaciones sobre los procesos de desinstitucionalización, así como alternativas de vida útiles para la realidad española. En la tercera parte, se presenta el marco necesario para el desarrollo de procesos de desinstitucionalización en España, para ello se desarrolla un marco ético-cultural sobre el que asentar el cambio de paradigma que suponen los procesos de desinstitucionalización, se perfilan los principales cambios jurídicos necesarios y se esboza la configuración de toda una red de apoyos y servicios de base comunitaria y familiar. Este informe ha sido elaborado a partir de amplios estudios realizados por investigadores e investigadoras que han formado parte del grupo de trabajo sobre personas mayores. Estos estudios pueden consultarse íntegramente en los anexos a este informe y en ellos pueden encontrarse un desarrollo más exhaustivo de los diferentes puntos a los que se refiere el presente informe. Para la elaboración del estudio y todos los productos que de él derivan se han aplicado técnicas metodológicas diversas desde todas las perspectivas necesarias. Así se realizaron las siguientes tareas: Recogida y análisis de datos secundarios, esto es, estudio de la literatura más importante referida a los cuatro grupos mencionados y datos estadísticos disponibles como forma de enmarcar la realidad de los distintos sectores Realización de entrevistas semi-estructuradas. La realización de entrevistas constituyó el centro del análisis sociológico como forma de acercamiento a los discursos de las personas partícipes en los procesos de cuidados. Para seleccionar posiciones discursivas se tuvieron en cuenta diversas variables, ya que solo así se puede acceder a las distintas posiciones sociales que conforman la construcción social de los cuidados. También, se llevaron a cabo grupos de discusión. Y, por último, realización de encuestas a personas involucradas en servicios residenciales tanto a personas institucionalizadas como a diferentes perfiles de trabajadores lo que implicó la aplicación de una técnica cuantitativa (de medición) complementaria de las técnicas cualitativas (de discurso) que se han explicado previamente. En este caso la idea de aplicación de esta metodología fue conocer la calidad de vida y satisfacción con la misma de las personas usuarias de residencias principalmente, pero también de otros recursos.
Año: 2024

Fundación Caja Navarra viene desarrollando un ambicioso e innovador trabajo para mejorar sus Centros de mayores, Centros Convive. Se ha propuesto que sean espacios desde donde las personas mayores puedan construir sus proyectos de vida y encuentren respuesta a sus necesidades. Lugares que, además, contribuyan a la comunidad de la que forman parte y sean espacios para la participación y el desarrollo personal. Esta guía es fruto del trabajo desarrollado a través de dos experiencias piloto entre los años 2019 y el 2022. El objetivo de la misma es facilitar la transformación del modelo de Centros Convive, partiendo de los intereses y necesidades de las personas que componen los Centros (personas usuarias, asociaciones de mayores, profesionales) y de la colaboración con su entorno próximo (familiares, otras asociaciones del barrio, otras entidades y servicios…). En otras palabras, que las mejoras sean impulsadas por los propios protagonistas de los centros, y en interacción con la comunidad. Este material busca servir de inspiración a todas aquellas personas que participan de un centro social de mayores y tengan la necesidad de cambio y avance, así como a cualquier persona en general con interés en experiencias participativas y comunitarias de proximidad.
Año: 2024

La investigación cuyos principales resultados se presentan en esta publicación, adopta un enfoque participativo a partir de la identificación de indicadores sociales basados en la estrategia metodológica de la triangulación. Se parte de una amplia revisión bibliográfica y del análisis del material empírico primario, a partir de los resultados del trabajo de campo llevado a cabo mediante técnicas cuantitativas (dos encuestas) y cualitativas (entrevistas semiestructuradas y grupos de discusión). Los resultados obtenidos que se presentan a lo largo de la publicación sugieren que, si bien el SAD es valorado de forma muy positiva, sobre todo por la calidad humana de los equipos profesionales que intervienen y la cercanía y relaciones que se producen entre estos y las personas que reciben el servicio, también se percibe un conjunto de disfunciones en su diseño, gestión y prestación actual, de manera que no resulta de suficiente calidad. Del mismo modo, la mayoría de las opiniones recogidas de nuestros interlocutores coinciden en la afirmación de que con el SAD no se llega a cubrir las necesidades de atención integral y personalizada que requieren las personas mayores y sus familias cuidadoras, las cuales siguen realizando a sus expensas la mayor parte del trabajo de cuidados. Las principales áreas de mejora de la prestación que se sugieren por quienes han participado en el estudio son diversas. En lo que atañe a los equipos profesionales del SAD, pasan principalmente por el incremento salarial y la adecuación en su formación sobre los contenidos y elementos de los nuevos modelos de cuidados. Así mismo, se ha producido acuerdo mayoritario en cuanto a la necesidad de generar mayores ratios de las plantillas con inclusión de otras figuras profesionales (en especial de la terapia ocupacional, pero también de la psicología, la fisioterapia…). A lo anterior se une otra demanda repetida por las y los profesionales, y que se constituye como uno de los principales cambios a acometer si se quiere que los servicios sociosanitarios de CLD sean considerados como un bien social: la necesidad de emprender campañas informativas dirigidas, tanto a los actores de los sectores de atención social y sanitaria, como a la sociedad entera de cara a conseguir una revalorización de la imagen social de los cuidados y del trabajo que realizan sus profesionales en general y, en particular, de la atención domiciliaria. Por otra parte, los resultados recogidos en torno al SAD sugieren la precisión, no tanto de “mejorar” este servicio en particular, sino que lo que habría que plantease es su “transformación”. Desde la propia dimensión conceptual, habría que dejar de referirse a un único servicio para definir un conjunto de prestaciones, recursos y apoyos para desarrollar una atención domiciliaria y en la comunidad que sea continuada y adaptada a cada contexto y a cada persona, que ha de poder elegir entre diferentes alternativas. Para ello, se aspira a que el sistema sea capaz de integrar diferentes actuaciones y dimensiones hoy dispersas, fragmentadas o inexistentes. En primer lugar, poder ofrecer, para adaptarlos a cada caso, un paquete integrado y sin incompatibilidades de recursos mediante los servicios del ámbito social (asistencia personal, SAD, teleasistencia y otras tecnologías, centros de día, productos de apoyo y accesibilidad de la vivienda, prestaciones económicas, residencias y otros alojamientos…), con independencia de la titularidad de los mismos. Por otra parte, desarrollar canales estables de coordinación entre estos y los servicios sanitarios. Del mismo modo, se pide complementar la atención formal y la informal desde un enfoque de género para avanzar en un reparto equitativo en el trabajo de cuidar, ofreciendo formación y servicios de respiro a las familias cuidadoras. Y para avanzar en el concepto de “sociedad cuidadora” se considera muy conveniente la incorporación de los recursos comunitarios existentes en cada territorio (desde el asociacionismo, el voluntariado, los centros cívicos socioculturales, las farmacias y comercios, entre otros), así como trabajar con las personas mayores y con discapacidad la promoción de la salud y su participación e inclusión social.
Año: 2024

Desde hace más de dos años, la mayoría de la actividad profesional de los sanitarios se ha focalizado en cinco letras: C-O-V-I-D. Todo el esfuerzo no solamente técnico si no económico, se dirigió a las acciones y actividades alrededor de la pandemia “asesina” y el objetivo de disminuir sus consecuencias. Así ha sido y aún sigue siendo, pero con mucha menor intensidad, toda vez que ya van surtiendo efecto las medidas llevadas a cabo en el ámbito terapéutico y epidemiológico. Es por ello que el grupo de trabajo de demencias de la SEGG ha incorporado el propósito de realizar una publicación que reavivara el debate sobre la situación de las demencias en nuestro sistema sanitario, que actualizara algunos conceptos y medidas que estábamos llevando a cabo, y que motivara al amplísimo arcoíris de profesionales que nos dedicamos a la atención de estos pacientes, sus familiares y sus circunstancias. Además, ubicar a la demencia y los que la padecen en el sitio que le corresponde como objetivo de salud, alertando al resto de implicados en la asistencia de manera directa e indirecta, sobre la presencia de una enfermedad que no va a parar de aumentar el número de afectados, ni de reclamar recur-sos, ni de influir en dinámicas familiares o sociales, ni de seguir filtrándose poco a poco, pero cada vez más, en todas las esferas de la sociedad.Y por encima de todas estas consideraciones, ha sido nuestro objetivo reforzar la idea de la necesidad de humanizar el trato con el paciente demente, de ubicar-lo en un plano, humano y por tanto necesitado de todo aquello que una persona humana necesita.Esta publicación es el resultado de un esfuerzo conjunto de profesionales de diferentes puntos de nuestra geografía dedicados a distintos perfiles sanitarios, con un trabajo habitual que consume la mayoría de su tiempo y el de sus familias y amigos, pero unidos y motivados por la sensibilidad ante la problemática de los dementes. Todos los profesionales que han hecho realidad este proyecto gozan de un reconocido prestigio en nuestro entorno y más allá del mismo. Discutiendo el temario en el grupo de trabajo de demencias, concluimos que no era nuestra intención elaborar un “Tratado de actualización”, que revisara cada tópico estructurado a los que habitualmente nos exponen los textos. Preferimos elegir determinados temas de actualidad que están siendo motivo de debate. En algunos de ellos aún no hay conclusiones definitivas, pero esperamos con este modesto esfuerzo, motivar a los profesionales para que no solo aumenten su campo de visión, si no que mediten y opinen sobre los mismos.
Año: 2023

Este decálogo, elaborado desde la Red CuidAs a través del GOE 5, un grupo de trabajo dedicado a promover la sensibilización social hacia una nueva mirada al cuidado, pretende orientar, alimentar la reflexión y generar sinergias en las necesarias iniciativas que, desde distintos lugares, servicios y entidades, precisan seguir siendo impulsadas para ir transformando la actual visión del cuidado de larga duración y de las personas implicadas en el mismo. En su primera parte, se comparten siete consideraciones sobre las personas que necesitan apoyos o cuidados. Su segunda parte, se dedica a las personas que cuidan y al significado del cuidado. Estamos ante un cambio cultural. Un proceso largo y complejo que requiere de alianzas y de una visión compartida. La mirada a las personas, en plural, implicadas en el cuidado, y al significado del mismo, es el necesario punto de partida. Esperamos que este decálogo, concebido como un documento abierto, sea de ayuda en este tránsito.
Año: 2023

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