Programas de atención, desarrollo organizacional o metodologías que avancen hacia el cambio de Modelo AICP
La Metodología del Proceso de Elección, Seguimiento y Valoración de las Experiencias Ocupacionales en el Servicio Xeridell promueve que las personas participantes tengan experiencias reales con el objetivo de generar oportunidades significativas en un entorno natural de la comunidad.
Siguiendo el Modelo de Atención Integral Centrado en la Persona (AICP) implementado en la Fundación des de 2015, el servicio se adapta a las necesidades de la persona, ofreciéndoles oportunidades de crecimiento personal, social y ocupacional, así como todos los soportes para promover la calidad de vida fomentando un rol social valorado.
Por ello, la persona es la protagonista de su proyecto de vida y a partir de lo que manifiesta sobre sus preferencias, deseos y necesidades, así como de la colaboración de la familia y de las necesidades que detecta el educador, se elaboran todos los documentos de apoyo que guían la intervención profesional (mi plan y el plan de apoyo).
Desde el año 2015, la Fundació Privada Nostra Senyora De Meritxell trabaja con el modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona (AICP). Nuestra metodología, alineada con este modelo, se centra, por un lado, en la Planificación Centrada en la Persona (PCP) y por otro, en el Apoyo Conductual Positivo (ACP) y nos permite conocer los objetivos, motivaciones, preferencias y el funcionamiento de la persona en las distintas áreas de funcionamiento.
Nuestra BBPP trata de comprender y abordar eficazmente la conducta, mediante la aplicación del “Protocolo de atención en la conducta reto”, documento donde se definen los procedimientos para el manejo de las conductas. El protocolo, abarca su definición, los registros de observación, el análisis de su causa y función, las hipótesis, y las estrategias personalizadas de intervención. Todo el proceso se lleva de manera colaborativa con la persona, la familia y el equipo multidisciplinar. La información que se deriva de este, se recoge en un documento escrito en primera persona donde se especifica la conducta, su función y las estrategias de intervención, denominado “Mi plan de Apoyo Conductual Positivo”. Este documento sirve de guía para que todo el equipo de atención directa pueda realizar la intervención de manera homogénea y consensuada.
Este enfoque es de gran importancia para reducir las conductas problemáticas, mejorando así el bienestar emocional y la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual.
Accesibilidad Para La Seguridad Espacial Cognitiva Con Enfoque AICP Modelo y metodología de diseño de entorno y edificios para la orientación y seguridad espacial cognitiva. Que antepone la comprensión del funcionamiento de las personas en su globalidad (SNH), para llevar a cabo un ajuste lo más perfecto posible entre estas y el diseño del entorno construido: los condicionantes del diseño son, en este caso, además de los tradicionales, los procesos neurológicos que orientan el diseño de escenarios espaciales adaptados a cada condición o estado.
El programa de Atención Integral a las Personas Mayores en Residencias y Domicilios protege a las personas mayores en situación de vulnerabilidad, con el fin de defender sus derechos y velar por su bienestar. En especial, en aquellos casos de incapacidad donde ejercemos como asistente legal (antes, tutores). Trabajamos por y para las personas desde hace 20 años.
A pesar de recibir el apoyo económico de la administración como entidad de soporte a la capacidad jurídica, garantizamos la máxima calidad de nuestra intervención centrada en la persona, con financiación extra.
Mi vida en 360ª es una buena práctica que desarrolla un programa de estimulación de la memoria autobiográfica en personas con deterioro cognitivo moderado / grave a través de la realidad virtual inmersiva por medio de estímulos significativos para los participantes.
PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN Y DISEÑO DE INVESTIGACIÓN SOCIAL. Guía de apoyo metodológico en el marco del modelo AICP
Históricamente, en el ámbito social se han llevado a cabo proyectos, especialmente de intervención, que muchas veces adolecían de planificación y rigurosidad, y que se basaban en la espontaneidad y el buen hacer ya que el interés se centraba en pasar a la acción para hacer frente lo antes posible a una necesidad por encima de plasmar fielmente al papel lo que se quería realizar. Y si bien esta era una práctica que se puede considerar desterrada, no faltan las voces críticas que mantienen que todavía persiste en algunos ámbitos.
Este planteamiento, que prima la inmediatez o la intuición, ha perdido fuerza desde que se es consciente de que una buena idea no es sinónimo de resultado si no está acompañada de un buen diseño que permita centrar las acciones a emprender para la consecución de unos objetivos previamente definidos. A su vez, la necesidad de presentar proyectos es cada vez mayor de cara a que estos reciban la aprobación o el apoyo necesario, muchas veces económico, para ponerse en funcionamiento, de tal manera que es extraño aquel que se ponga en marcha sin antes no estar reflejado en un documento. Por otro lado, aunque se haya avanzado en la planificación, no se puede decir lo mismo en el análisis de los resultados, que en la mayoría de las ocasiones se focaliza en los económicos, sin adentrarse en valorar si se ha llegado a alcanzar los objetivos que se planteaba el proyecto, que es la esencia de este. Y, aunque se haga una evaluación sistemática de los resultados, todavía no se tiene la costumbre ni la cultura de difundirlos y compartirlos más allá de mensajes o titulares que se limitan a señalar lo que se está haciendo bien.
Pero, para poder realizar contribuciones que permitan avanzar, en un sentido amplio del término, se exige más, se exige ser riguroso, pero no solo a la hora de llevar a cabo un proyecto, de ejecutarlo, sino también a la hora de compartir aquello que se está haciendo, de los resultados obtenidos, a la hora de analizar las limitaciones, de estudiar la realidad sobre la que se está trabajando… Es decir, se necesita rigurosidad para mejorar la capacidad de programar y elaborar proyectos, para ejecutar eficientemente, para priorizar e identificar desafíos, así como para visibilizar y compartir conocimiento.
Esto es fundamental para el avance dentro de cualquier modelo, especialmente en aquellos sin una trayectoria centenaria, como el Modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona (AICP), que asienta sus cimientos en la figura de Carl Roges a mediados del siglo xx.
En este sentido, poco a poco se van publicando y difundiendo evidencias que avalan la implantación de la AICP, pero el hecho de que todavía no se pueda contar con una literatura extensa sobre el tema no se debe a una falta de prácticas que lo tengan como referencia, sino, sobre todo, a una falta de dedicación de tiempo a trasladar al papel y difundir lo que se está haciendo, a analizar los resultados y contrastarlos de manera rigurosa.
La manera de asegurar la rigurosidad es siguiendo una metodología, no solo a la hora de ejecutar un proyecto, sino también a la hora de diseñarlo, analizarlo o difundirlo. Es en este sentido en el que se elabora la presente publicación, no con la pretensión de ser una guía en la que se señale los instrumentos y metodologías para la aplicación del MAICP, sino con el punto de mira puesto en el diseño, la investigación y la difusión.
Tampoco se pretende que sea un manual exhaustivo de metodología sino una guía que permitan asentar las bases para la elaboración de proyectos, tanto de intervención como de investigación, que tengan como objeto avanzar en el Modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona (MAICP), si bien es cierto que muchos de los contenidos que aquí se presentan son de aplicación para cualquier proyecto, independientemente del modelo que sigan.
Por tanto, no aspira este a ser un texto de reflexión sobre la epistemología del conocimiento científico ni de la metodología en el ámbito social, sino que pretende ser una referencia práctica y básica para que cualquier persona lega o sin una preparación especializada en la materia encuentre unas bases a la hora de diseñar un proyecto, elaborar una investigación y difundir los resultados obtenidos de la práctica llevada a cabo. En cuanto a la estructura del presente libro, se pueden distinguir tres partes bien diferencias. Los dos primeros capítulos se centran en la primera fase de cualquier proyecto, ya sea este de intervención o de investigación, es decir, en su diseño.
Como se advertirá de manera reiterada a lo largo de estos dos capítulos, no existe un consenso unánime sobre la estructura que debe contener un proyecto, aunque sí hay cierto acuerdo en los elementos esenciales que debe contener este (aunque los mismos se puedan denominar de distintas maneras). Los dos capítulos siguientes abordan las principales técnicas utilizadas en investigación tanto cuantitativa (la encuesta) como cualitativa (la entrevista, los grupos y la observación). Es importante ser consciente de que estas técnicas no son solo de utilidad en proyectos de investigación puros, sino que también
son convenientes a la hora de diseñar un proyecto de intervención (al llevar a cabo el análisis de la realidad sobre la cual se quiere trabajar) así como en el momento de evaluarlo (porejemplo, para conocer la satisfacción de las personas usuarias).
Por último, en el último capítulo quinto se ha planteado como base para la difusión de los resultados de los proyectos, un aspecto, como ya se ha indicado en los primeros párrafos de esta introducción, muchas veces olvidado. De ahí la necesidad de insistir en esta fase para la cual se aportan algunas recomendaciones generales pero, igualmente, imprescindibles, en tanto que en ocasiones se comete el error de no tenerlas en
cuenta.
Con el proyecto «Me Importas Tú», utilizamos la musicoterapia como eje transversal para investigar mediante tres herramientas innovadoras e inmersivas (gafas de realidad virtual, dualebike y neuronUP) poder aumentar la autoestima, reducir las caídas y mejorar las capacidades cognitivas.
Además, combatir el edadismo, demostrando a esta sociedad, que las personas mayores independientemente de sus patologías pueden crear algo especial mediante la música junto a la participación social de entidades, colectivos intergeneracionales y profesionales de la música.
Envita Stories es un programa de intervención colaborativo entre profesionales, personas mayores, familias y personas voluntarias que facilita las relaciones significativas y los cuidados centrados en las personas a través de la digitalización de las metodologías de historia y proyecto de vida.
Envita Digital Solutions es una start-up de innovación social cuyo propósito es desarrollar soluciones tecnológicas que faciliten la implementación de una atención real centrada en las personas en el contexto de los cuidados de larga duración.
El curso de bienestar integral para cuidadores de Personas mayores en Hogares Soacha, de la caja de compensación familiar, Compensar, nace del interés por transformar la comunidad con un servicio innovador y dentro de redes articuladas para contribuir a la prosperidad colectiva.
El programa brinda al cuidador herramientas de autocuidado identificando habilidades, fortalezas, limitaciones y debilidades mediante la auto reflexión y la formación, en espacios de respiro para él, donde se incentive y se promueva el bienestar individual y familiar a través de diversas actividades que, fortalecen la relación consigo mismo y por ende la relación cuidador-persona mayor. Así mismo, se promueve la construcción y ejecución del proyecto de vida personal que permita asumir la labor del cuidado de manera satisfactoria sin descuidar su propio desarrollo personal.
Nueva sede en el municipio de Fusagasugá/Cundinamarca (Colombia), que abrió sus puertas en noviembre de 2021, donde se prestan servicios de Centro de Permanencia (Residencia), Centro día y Centro de Actividades (Pasadía y cortas estancias). El centro de permanencia es un servicio pionero dentro de las 43 Cajas de Compensación Familiar[1] a nivel nacional. Los servicios de permanencia y centro día se prestan bajo el modelo de atención integral y centrado en la persona lo que nos ha permitido la personalización de los servicios y la integralidad entre las dimensiones sanitaria, social y comunitaria. Estos servicios tienen un diferencial especial respecto a dos aspectos: uno, al ser operados bajo una Caja de compensación, la ley permite entregar subsidios que se ven reflejados en menores tarifas para las personas mayores especialmente en categorías A y B, que son aquellas de menores ingresos, quienes pueden acceder a todos los servicios ofrecidos, siendo este un beneficio importante para las finanzas personales y/o de sus familias; y dos, Compensar también es EPS (Entidad prestadora de Salud), lo cual facilita los servicios de salud a todas las personas afiliadas, siendo esto parte esencial de la integralidad en los servicios sanitarios.
[1] Desde el marco normativo, la Ley 21 de 1982 en su artículo 39 dispone que las Cajas de Compensación Familiar son “Personas jurídicas de derecho privado sin ánimo de lucro, organizadas como Corporaciones (que son las personas jurídicas que se constituyen por la voluntad de asociación del sector empresarial para realizar actividades en beneficio de los trabajadores de estas y sus familias) y cumplen funciones de seguridad social y se hallan sometidas al control y vigilancia del Estado a través de la Superintendencia del Subsidio Familiar”
Humanizando las Relaciones de Ayuda Entre el Adulto Mayor y sus Cuidadores es un programa de Formación y Entrenamiento en el Enfoque Centrado en la Persona, y de Contención y Reflexión de la tarea, dirigida a los que cuidan personas mayores en algún grado de dependencia. Hace 17 años acompañamos desde el counseling centrado en la persona, en forma individual y grupal, personas mayores en sus múltiples vejeces. La intervención semanal del counselor no era suficiente para potenciar el desarrollo, el bienestar y promover una vejez digna. Las intervenciones de los cuidadores mayormente eran carentes de cualidades actitudinales necesarias para un buen vivir.
En el periodo de confinamiento por COVID y ante la atención a más de 300 personas, se adoptó un planteamiento ajustado a la realidad de la situación y la individualidad e integralidad de cada persona, a través del uso de las TIC compartidas para mantener la interacción, desarrollándose la entrevista motivacional, terapéutica, socioeducativa y social para mantener la intervención telemática, a través de videollamadas (móvil) y videoconferencias (ordenador). De este modo se atendió cada circunstancia desde su integralidad y contexto.
Escuela de Pensamiento Libre es una escuela de diálogo para personas con y sin discapacidad intelectual. Una escuela alternativa inclusiva, tanto a nivel de claustro como de alumnado, y que promueve y defiende el reconocimiento de capacidades y potenciales cognitivos, su sentido de la dignidad, curiosidad, deseo de saber, autoestima, creatividad, talento y su pleno reconocimiento como sujetos pensantes y capaces para el diálogo en su máxima expresión.
Durante una jornada mensual en un curso anual, los alumnos/as ejercitan su potencial para el pensamiento crítico, el pensamiento de las emociones y la educación en valores.
SALLY es una tecnología diseñada para evaluar la fragilidad de forma integral en personas mayores, a través de una cámara 3D se administra la batería corta de desempeño físico conocida por sus siglas en inglés SPPB (Short Physical Performance Battery) que evalúa tres aspectos de la movilidad: equilibrio, velocidad de marcha y fuerza de miembros o extremidades inferiores para levantarse de una silla. La aplicación guía y asiste a la persona mayor durante el transcurso de las pruebas.
Se trata de compartir un rato de lectura, entre alumnos de segundo de primaria y un usuario del Hospital de día, cada adulto se vinculará a un alumno y compartirán media hora de lectura cada dos semanas en el centro. Los adultos harán actividad semanal porqué cada semana acompañarán a un niño. La actividad consiste en que el adulto y el alumno puedan compartir un rato de lectura, tanto si solo lee uno de los dos, y el otro escucha, como si comparten la lectura.
Iniciativas Comunitarias Productivas Rurales es un programa para personas mayores en el ámbito rural, busca contribuir en el empoderamiento de las personas mayores, a través del desarrollo y adquisición de nuevas habilidades y la reconstrucción de su proyecto de vida. Es por esto, que genera procesos formativos y productivos, enmarcados en iniciativas comunitarias, los cuales son: Elaboración de jabones artesanales, reutilización de material reciclado, piscicultura, huerta y joyería en resina.
El programa Fundadores de Vida brinda atención a personas mayores en condición de vulnerabilidad, promoviendo el envejecimiento activo de sus participantes. Como parte de las estrategias de atención, se crearon las “Mundotecas” espacios de esparcimiento en los que las personas mayores eligen las temáticas en las que se trabajan, como ejemplo se desarrollan actividades lúdicas, manuales y juegos de estimulación cognitiva. Estas actividades son elegidas por votación de los y las participantes, eligiendo entre ellos cuales son las temáticas de mayor interés, estas temáticas son renovadas o por lo menos reevaluadas cada año.
